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Las variedades de olivo gallego CARAPUCHO, CARMELIÑA y MARUXIÑA han sido oficialmente inscritas en el Registro de Variedades Comerciales, tras un proceso de investigación y desarrollo liderado por el grupo operativo Oliveiras de Galicia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través de su Vicepresidencia de Innovación y Transferencia.
Esta inscripción supone un avance estratégico para el sector olivarero gallego, permitiendo la comercialización de planta certificada y la diferenciación de los aceites producidos, que podrán incluir el nombre de la variedad en sus etiquetas.
Jornada de transferencia de conocimiento
Con motivo de este hito, se presentaron en el IES O Ribeiro (Ribadavia) la jornada "Avances na produción de planta certificada de oliveiras autóctonas de Galicia". El evento se orientó a compartir con el sector los avances en las técnicas de propagación y el impacto del reconocimiento oficial de estas variedades.
Durante la jornada se presentaron los resultados preliminares de técnicas como la micropropagación in vitro y la multiplicación por estaquillado. Además, se realizará una cata de AOVEs (Aceites de Oliva Virgen Extra) producidos en 2024 a partir de las nuevas variedades, permitiendo apreciar las cualidades organolépticas que las distinguen.
Proceso de registro y reconocimiento
El registro de estas variedades ha sido un proceso riguroso de cinco años, iniciado en 2019. El CSIC, con el apoyo del grupo VIOR (Viticultura, Olivo y Rosa) de la Misión Biológica de Galicia, ha liderado todas las fases, desde la investigación inicial hasta la inscripción final.
El procedimiento exigió la presentación de descripciones detalladas al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, junto con el envío de ejemplares vivos al Centro de Examen de Variedades de Olivo (CEVO). Durante al menos dos años, las plantas fueron evaluadas para verificar que sus características coincidieran con las descritas por los investigadores.
Este reconocimiento abre la puerta a la comercialización en toda la Unión Europea, posicionando a Galicia como un referente en la recuperación y valorización de su patrimonio olivarero autóctono.
Una Investigación que revaloriza el patrimonio gallego
Este avance se enmarca en una línea de investigación iniciada en 2012 por el grupo VIOR, centrada en la identificación y caracterización de variedades autóctonas del noroeste ibérico. Fruto de este trabajo, se han identificado once variedades de olivo gallego, de las cuales tres ya han sido reconocidas oficialmente.
Parte de estos hallazgos han sido publicados en la revista científica Horticulturae, en el artículo "Identification and Characterization of Relict Olive Varieties (Olea europaea L.) in the Northwest of the Iberian Peninsula".
Con la mirada puesta en la sostenibilidad y la innovación, Galicia avanza en la consolidación de un olivar autóctono que contribuye a la diversidad genética, la economía local y la diferenciación en los mercados agroalimentarios.