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La reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel adicional del 20% a todos los productos provenientes de la Unión Europea, incluidos el aceite de oliva y la aceituna de mesa, ha desatado una ola de preocupación entre los actores del sector agroalimentario español. Esta medida, que afectará especialmente a las exportaciones de aceite de oliva y aceituna de mesa, se considera una grave distorsión del mercado internacional, con un impacto directo sobre la competitividad de las empresas españolas en el mercado estadounidense.
Reacciones del sector
La Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (ASOLIVA) ha manifestado su profundo rechazo a esta medida, destacando que la imposición de este arancel representa una “distorsión del mercado internacional” que afecta particularmente al sector español. Según ASOLIVA, el mercado estadounidense es clave para el aceite de oliva español, con una exportación anual de 180.000 toneladas. La medida pone en desventaja al sector español, que verá su competitividad mermada frente a otros países productores no europeos, como Turquía, que solo está sujeto a un arancel del 10%.
Por su parte, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía también ha expresado su preocupación, advirtiendo que los sectores más afectados serán el aceite de oliva y la aceituna de mesa. La organización considera que, a pesar de la aplicación del mismo arancel a todos los productores de la UE, la medida aún tendrá un impacto negativo, dado el peso estratégico del mercado estadounidense para las cooperativas oleícolas españolas. Cristóbal Gallego, presidente sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, señaló que el sector español enfrentará la pérdida de mercado, pero no de competitividad, ya que los productores de la UE se enfrentarán a las mismas condiciones.
El impacto en el aceite de oliva
El aceite de oliva español ha experimentado un importante crecimiento en Estados Unidos en los últimos años, alcanzando un valor de exportaciones superior a mil millones de euros en la campaña 2023-2024, con un incremento del 82% respecto al año anterior. Este aumento, sin embargo, podría verse comprometido por el nuevo arancel. Para Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, la medida supondrá un encarecimiento del aceite español, afectando tanto a las cooperativas como a los consumidores estadounidenses.
Luis Carlos Valero, responsable del grupo de aceite de oliva de Asaja y experto en Bruselas, destacó que la medida es “una mala noticia” para el sector, aunque señaló que los productores españoles ya están adaptados a situaciones similares, como cuando EE. UU. impuso un arancel del 25% al aceite de oliva español durante el mandato de Trump. Sin embargo, Valero subrayó la necesidad de mantener una “estrategia clara” para asegurar la competitividad del aceite español en este mercado maduro y con alta capacidad adquisitiva.
La aceituna de mesa: un mercado más afectado
El impacto de los aranceles también es significativo para el sector de la aceituna de mesa, especialmente para la aceituna negra española, que ya lleva siete años sufriendo un arancel del 31,5% en EE. UU. debido a una disputa comercial relacionada con la denuncia de empresas aceituneras estadounidenses en 2018. A la imposición de este arancel se suma ahora el 20% anunciado por Trump, lo que hace que la comercialización de aceituna negra y verde en EE. UU. sea prácticamente inviable para las cooperativas españolas.
Gabriel Cabello, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, advirtió que este nuevo arancel será un “varapalo” para las exportaciones de aceituna de mesa, que ya han experimentado una caída significativa en los últimos años. “EE. UU. sigue siendo el principal importador de aceitunas españolas, y esta medida solo va a perjudicar a los consumidores estadounidenses que necesitan nuestras aceitunas”, añadió Cabello.
Llamadas a la acción y posibles soluciones
Ante esta amenaza comercial, Cooperativas Agro-alimentarias de España ha solicitado una “respuesta contundente” por parte de la Unión Europea y el Gobierno español. La organización ha instado a la Comisión Europea a actuar con firmeza en las negociaciones con EE. UU. para evitar una escalada de represalias comerciales que podría perjudicar a ambos lados del Atlántico. Fulgencio Torres Moral, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, destacó la importancia de mantener la unidad europea y evitar que las respuestas a los aranceles sean fragmentadas, lo que podría perjudicar a todos los productores.
Por su parte, Dcoop ha señalado que la guerra arancelaria tendrá un impacto negativo en toda la cadena alimentaria, desde los productores hasta los consumidores, debido al aumento de los costes. La organización también subraya que, aunque el mercado estadounidense consume grandes cantidades de aceite de oliva, solo produce una pequeña fracción, lo que hace que la imposición de estos aranceles sea un error tanto para los productores como para los consumidores.