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La Asociación Estadounidense de Productores de Aceite de Oliva (AOOPA) ha sido seleccionada por el Servicio Agrícola Extranjero (FAS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para llevar a cabo un estudio pionero sobre el aceite de oliva producido en EE.UU. Con una inversión de 2 millones de dólares bajo la Iniciativa de Asistencia a las Exportaciones de Cultivos Especializados (ASCE), esta investigación de cuatro años busca mejorar la competitividad de los productores estadounidenses en mercados internacionales y fortalecer los estándares de calidad.
Un paso clave para el aceite de oliva estadounidense
La iniciativa ASCE es un programa innovador que permite al USDA asociarse con productores de cultivos especializados, como los del sector del aceite de oliva, para abordar barreras comerciales no arancelarias en el comercio exterior. Esta investigación responde a la creciente necesidad de establecer parámetros de calidad respaldados por evidencia científica.
“Estamos agradecidos con la Administración Trump, bajo el liderazgo de la secretaría del USDA, Brooke Rollins, por su compromiso en la eliminación de barreras comerciales y el apoyo a los más altos estándares de calidad para los consumidores de aceite de oliva virgen extra”, declaró Kimberly Houlding, presidenta y directora ejecutiva de AOOPA. “Creemos que los consumidores merecen recibir todos los beneficios para la salud del aceite de oliva virgen extra, y eso comienza con estándares de calidad y una fecha de caducidad en la botella basada en la ciencia”.
Un esfuerzo colaborativo con prestigiosas instituciones
El estudio contará con la colaboración de expertos de la Universidad de California, Davis; la Universidad de Georgia; y el laboratorio Modern Olives, instituciones reconocidas internacionalmente en el análisis y recopilación de datos sobre cultivos. La investigación abarcará los siete estados productores de aceite de oliva en EE.UU., permitiendo un análisis detallado de la calidad y composición química del producto.
Impacto global en los estándares del aceite de oliva
Uno de los objetivos clave de este estudio es proporcionar datos al Comité de Grasas y Aceites del Codex Alimentarius (CCFO) sobre los parámetros de calidad del aceite de oliva, en particular la pirofeofitina (PPP) y los 1,2-diglicéridos (DAG), indicadores esenciales de frescura y vida útil. Estos datos podrían influir en la actualización de los estándares internacionales, asegurando que el aceite de oliva estadounidense sea reconocido por su calidad excepcional.
Además, la investigación ayudará a comprender mejor las variaciones naturales en la composición química del aceite de oliva producido en distintas regiones del país, información que actualmente no está reflejada en las normativas internacionales. Para los productores estadounidenses, este estudio representa una oportunidad invaluable para respaldar su trabajo con datos científicos y mejorar su competitividad en el mercado global.