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Pago de Valdecuevas, pionera en la producción de aceite de oliva virgen extra en Castilla y León, concluye con éxito su cosecha en 2024. Las propicias condiciones climáticas y las mejoras tecnológicas implementadas en sus instalaciones han sido determinantes para lograr una calidad de aceitunas excepcional, consolidando su compromiso con la excelencia.
Una cosecha marcada por la calidad y la eficiencia
En esta campaña, iniciada a finales de octubre con la recolección de la variedad más temprana, manzanilla cacereña, y culminada a principios de diciembre, las condiciones climáticas en la región de Valladolid han sido especialmente favorables. Esto ha permitido obtener un fruto excepcionalmente frutado, en contraposición con las dificultades que enfrentaron otras regiones españolas afectadas por lluvias excesivas.
“El éxito de esta campaña radica en una combinación de factores: un clima propicio, una gestión minuciosa en el campo y las inversiones en tecnología que han optimizado el proceso de recolección”, señala Jesús Aparicio, director técnico de la almazara.
Entre las mejoras realizadas este año, destaca la ampliación de la capacidad de recepción de aceitunas, lo que ha permitido reducir los tiempos de procesamiento y garantizar que las aceitunas sean transformadas en menos de dos horas desde su recolección. Esto asegura la preservación de todas las propiedades organolépticas del fruto.
En total, se han recolectado 722.000 kilogramos de aceitunas, principalmente de la variedad arbequina, que representa el 95% de la producción. Este tipo de oliva, adaptado perfectamente al clima continental mediterráneo de la región, ofrece un perfil aromático único con notas de hierba fresca y manzana verde. “En términos de calidad, esta cosecha supera a la de años anteriores”, asegura Aparicio.
La historia detrás del éxito: tradición e innovación en Medina de Rioseco
Desde su fundación en 2011, Pago de Valdecuevas ha marcado un antes y un después en la producción de aceites premium. En una zona sin tradición olivarera, la familia Martín Rodríguez apostó por plantar 118 hectáreas de olivar en un paraje privilegiado de Medina de Rioseco, a 850 metros de altitud.
La construcción en 2014 de la primera almazara de Castilla y León reforzó su objetivo de mantener un control total del proceso, desde la recolección hasta la extracción en frío, garantizando aceites de máxima calidad. Este enfoque, que combina innovación y respeto por las prácticas tradicionales, ha llevado a sus productos a obtener prestigiosos galardones internacionales, como el premio Mario Solinas y el reconocimiento como Mejor AOVE de España en la categoría Frutado Maduro.
Productos estrella: exclusividad en cada gota
Los aceites de Pago de Valdecuevas son el resultado de un trabajo artesanal y cuidado. Entre sus productos destacan:
Un legado de excelencia y sostenibilidad
Pago de Valdecuevas no solo produce aceites excepcionales, sino que también impulsa prácticas sostenibles y un enfoque de respeto por el medio ambiente. Situada en una región sin tradición olivarera, esta iniciativa ha demostrado que con dedicación y visión se pueden transformar paisajes y mercados.
Con un firme compromiso con la innovación y la tradición, Pago de Valdecuevas continúa posicionándose como un referente en aceites de oliva virgen extra premium, llevando el nombre de Castilla y León al panorama internacional.