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AMDPress.- Bajo la creencia de que vino y aceite hacen un maridaje perfecto, muchas bodegas riojanas se han introducido en mercados oleícolas con el fin de diversificar su producción.
Según recoge la Consejería de Agricultura de La Rioja en su publicación "Infolivo", de las 21 marcas inscritas en la Denominación de Origen Protegida (DOP) "Aceite de La Rioja", 12 pertenecen a compañías cuya principal actividad no se centra en el ámbito del aceite de oliva.
Así, del sector del vino se han sumado la bodega alavesa Ladrón de Guevara con el aceite "Barón Ladrón de Guevara"; y Bodegas y Viñedos Tritium (Cenicero) con las enseñas "Tritium" y "Valpierre". También, la empresa de Haro "Rioja Cheese" ha registrado "Autrigón"; un grupo de agricultores de Cabretón, "Pagos de Añamaza"; y un agricultor de Cordovín, "Familiar Villar Santa María".
Las seis marcas restantes que no pertenecen a almazaras son propiedad de bodegas, cooperativas agrarias, compañías alimentarias y de otros ámbitos, aunque la mayor parte pertenecen al sector bodeguero.
Algunas de ellas, como "Viña Ijalba", tras una década produciendo vino, decidió introducirse en el mercado del aceite de oliva hace unas cinco campañas. Sin embargo, la gran mayoría se inició en la comercialización de aceite hace pocos años, tales como, Bodegas Altanza en Fuenmayor, con su aceite "Lealtanza"; los Hermanos Fresno Riaño de Sajazarra, con "Fresno"; Bodegas Nestares Eguizábal en Alfaro, con "Arzobispo Diego de Tejada"; Kel Grupo Alimentario en Quel, con su marca "Lectus"; y, finalmente, Interlan Servicios 2000 de Amorebieta (Vizcaya), con su aceite "Gantenea".
El director gerente de Bodegas Altanza, Oscar Martínez, explicó a Efe que, después de tres campañas produciendo vino, la bodega estudió la posibilidad de iniciarse en el cultivo del olivo, para lo que adquirió una finca de 220 hectáreas en Galilea, en la que decidieron compatibilizar el viñedo con el cultivo de aceituna de la variedad arbequina, a la que destinaron unas 70 hectáreas.
Así, en el año 2004 la empresa comercializó las primeras 2.000 botellas de producción propia de aceite de oliva virgen extra ecológico "Lealtanza". Una cifra que al año siguiente se incrementó hasta las 12.000 botellas, llegando, a principios de 2006 a 30.000.
En la actualidad, la bodega destina el 85% de la producción de aceite al mercado nacional y el resto lo comercializa en mercados internacionales como el chino, luxemburgués y el indio, este último considerado por el directivo como "un mercado potencial".
Entre las previsiones, según ha adelantado Martínez, la bodega estudia instalar una almazara dentro de sus instalaciones, en la que se elabore el aceite, así como incrementar la producción y aprovechar la misma red de distribución del vino para introducir el aceite en el mercado.