Revista
El Consejo Oleícola Internacional (COI) avanza en su ambicioso Proyecto de Balance de Carbono, con una segunda sesión de trabajo celebrada los días 18 y 19 de febrero de 2025 en el Instituto Nacional de Investigación Agrícola de Túnez (INRAT), en colaboración con el Institut de l’Olivier.Esta iniciativa, lanzada en octubre de 2024 junto con la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), busca establecer una metodología estandarizada para medir el balance de carbono en los olivares y facilitar su certificación como sumideros de CO₂.Hacia un marco global de certificación de carbonoLa apertura del evento estuvo a cargo del Hamed Daly Hassen, Director General de la Oficina Nacional del Aceite de Oliva de Túnez (ONH), quien destacó la importancia de esta certificación para el sector tunecino y felicitó al COI por su liderazgo en la iniciativa.Por su parte, el Mondher Ben Salem, Director General del INRAT, subrayó la relevancia del proyecto para la agricultura sostenible y la necesidad de herramientas que permitan cuantificar el impacto positivo de las prácticas agrícolas en la reducción de emisiones.
Esto supone que, en términos medios, el balance de carbono – es decir, la diferencia entre las absorciones y las emisiones que se generan en las operaciones agronómicas de una hectárea de olivar – es del orden de 4,5 toneladas de CO2eq/año.En el primer trimestre de 2023, el IPCC publicó el AR6-SYS-REPORT en el que se destaca la captura de CO2 por la agricultura como una de las principales estrategias para combatir el cambio climático. Hoy en día asistimos a la proliferación de numerosas iniciativas privadas por partes interesadas para generar créditos de carbono en la agricultura que, hipotéticamente, podrían monetizarse en el mercado voluntario de emisiones.