Revista
Entre las estrategias más prometedoras se encuentran:Uso de portainjertos y cultivares tolerantes a la sal: estos podrían reducir la necesidad de fertilizantes y disminuir la lixiviación de nitratos en aguas subterráneas.Aplicación de enmiendas orgánicas y microbiota beneficiosa: permitirían restaurar la comunidad microbiana del suelo y mejorar su resiliencia.Biotecnología y edición genética: técnicas como CRISPR podrían potenciar la tolerancia a la sal mediante la modificación de genes clave, como las metacaspasas implicadas en la apoptosis celular.Integración de herramientas multiómicas y aprendizaje automático: la combinación de datos fisiológicos, bioquímicos, genómicos y fenómicos, junto con sensores agrícolas remotos, facilitaría la toma de decisiones en tiempo real para una gestión más eficiente del olivar. La creación de recursos científicos abiertos, como OliveAtlas, permitiría a investigadores y agricultores acceder a información crucial para optimizar el manejo del olivar frente a la salinización, mejorando la productividad y sostenibilidad del sector.Perspectivas futuras: hacia una olivicultura resilienteEl estudio subraya la necesidad de continuar con investigaciones multiómicas para comprender mejor la interacción entre el olivo y la salinidad.